CARTAS DE LECTORES
Envienos la suya a:
info@infocaballito.com.ar
Las cartas serán presentadas en este sitio, tal cual han sido enviadas.
Las condiciones son simples:
-No deben ser demasiado extensas
-Conservar los usos y buenas costumbres
Vacaciones en el sur
Vacaciones en el sur
Este año al igual que varios que desde hace varios años las vacaciones fueron en en sur, y como desde hace varios años hay que pagar para entrar en los parques nacionales, en nuestros parques nacionales, a los que mantenemos con nuestros impuestos. Es llamativo que paguemos dos veces lo mismo. La entrada al Parque nacional Los Alerces tiene un costo de $6ºº por personas y es valida por dos días, para 6 días cuesta $12ºº. Al preguntar el motivo por el cual se cobra por entrar, la respuesta es: para poder mantenerlos. En los parques no hay ningún tipo de servicio publico que no sea el que da la naturaleza desde hace millones de años, no existe un baño público, no existe una canilla donde se pueda sacar agua, no existe una enfermería donde dar primeros auxilios o ambulancia en caso de tener un accidente, los no existen son innumerables y necesitaríamos que no existieran. A esto se le suma que la entrada a la mayoría de los lagos esta con una tranquera o a los que hay que pagar nuevamente para poder acceder. Las sendas que dan acceso a los mismos son largas y difíciles de caminar por lo que las personas que no cuentan con un estado físico adecuado se ven imposibilitados de llegar a los espectaculares sitios que nos ha regalado la naturaleza.
A todo esto se le suma que el gobierno le ha dado a los aborígenes de la zona, la posibilidad de cobrar peaje en algunos caminos internos NUESTROS parques. Y los valores que manejan no son bajos, entre $2ºº y $5ºº por persona lo que hace que una familia de 5 personas abonen $25ºº.
Finalmente espero que entre todos podamos hacer que ENTRAR a ciertos lugares de nuestro país sea libre y gratuito, y que los políticos que nos gobiernan den los presupuestos que se necesitan para que estos lugares se mantengan en forma, para que todos podamos disfrutar de ellos.
¿Volvería a comprar una
bicicleta marca Olmo?
No, y la respuesta es contundente.
Hace 3 meses compré una Olmo all terra 4, en un casa llamada Bicicletas Ale; que se encuentra el Av. La Plata 795. En un principio todo estuvo bien, según el vendedor la bici tenía 104 años de garantía, excepto por choque (textuales palabras). Luego de una semana comenzaron los problemas de está hermosa bici de $600 al contado. Se le rompió un pedal, la suspensión no funcionaba, los cambios no entraban y se le rompió la pedalera. Ante todos estos problemas recurrí al señor bicicletero que me la vendió, que por haberse ido de vacaciones no pudo solucionar el problema. No me quedaba otra que llamar a la fábrica en donde muy amablemente me atendió su Dueño llamado Alberto, quien se hizo cargo de la situación y retiró de mi domicilio la bici para devolverla 6 días más tarde en buenas condiciones. En ese momento fue una alegría para mi darme cuenta que a pesar de todo, los empresarios argentinos respondían como en el primer mundo. A los diez días de entregada, nuevamente hubo problemas con los cambios y la pedalera, se la llevé al que me dio 104 años de garantía, quien me la restituyó semiarreglada diciendo que cualquier cosa volviera.
A esta altura yo ya no creía que lo mío era mala suerte, sino que esta marca OLMO es muy mala, cosa que constaté cuando se metió el cambio trasero en la rueda trasera y la destruyó, junto a la garantía de 104 años que me había dado al “Sr. ALE” quien me dijo que esto no pasaba nunca pero que era culpa mía y que los gastos iban a salir de mi responsable bolsillo. Nuevamente recurrí al fabricante que la retiró de mi domicilio para entregarla 10 días más tarde tras abonarle una cuenta de $35ºº que supuestamente era el costo de los materiales. Ya no era el primer mundo pero estábamos en camino de serlo. La sorpresa fue que el arreglo estaba mal hecho y tuve que pagar $38ºº en el bicicletero de mi barrio que no tendría que haber abandonado nunca.
Para resumir hace noventa días compré una bicicleta que no pude usar diecisiete por estar en el taller, que en lugar de salirme $600ºº me costó $673ºº y que está con arreglos en todas partes.
Algunos empresarios argentinos lloran cuando el país abre la importación y ellos no pueden competir con el precio y menos con la calidad de los fabricantes de otros países.
¿Será que algunos de estos seudo empresarios sólo quieren que el gobierno los proteja para que a los argentinos nos quede otra que comprar sus productos de mala calidad?
Judas de las protestas
El "malhumor" social se ve reflejado en toda nuestra geografía e "in crescendo". No hay día en que no observemos manifestaciones de protesta ciudadana, expresada en marchas (espontáneas u organizadas) cortes de rutas, accesos, calles o esquinas.
Paros de colectivos, trenes, subtes, aviones, organismos, etc., con explosiones de violencia en muchas oportunidades. Todo originado en temas de variada índole, sobre los cuales el Gobierno no puede hacerse "el distraído".
Sólo basta enumerar algunos:
•La inseguridad, en casi toda la gama del Código Penal - delitos contra las personas, honor, honestidad, libertad, propiedad, seguridad común, tranquilidad pública etc.
Agreguemos a esto, la salud en todos sus aspectos; la educación
globalmente; las políticas salariales y su correlato con el costo de vida; el desempleo y el trabajo en negro; los jubilados; el medio ambiente afectando condiciones de vida; el control fallido de precios; la falta de política agropecuaria; la situación habitacional, las relaciones exteriores ambivalentes, etc…
Todo en una lista extensa para ampliar o puntualizar en sus causales. Agreguemos a esto al Presidente (siempre detrás del atril), buscando continuamente atacar a alguien (Iglesia, empresarios, gente de campo, etc).
Le faltan solamente los Bomberos y los Boy Scouts. Si uno suma a todos los argentinos, que se manifiestan a diario, asustaría la cantidad. Esto hace pensar, que si Kirchner sale "airoso" en las próximas elecciones, tendríamos que asumir una Argentina, plagada de JUDAS (traidores) de todo lo que nos llevó a protestar.
Saludos.
Lic.Francisco Scolaro
scolaro48ar@yahoo.com.ar
El agua que no tenemos y tampoco cuidamos.
Mucho se habla y escribe del agua, sobre todo de la que su puede potabilizar.
La paradoja se da en que no hacemos nada para cuidarla.
Cada mañana cuando salimos temprano para ir a trabajar o llevar a nuestros hijos a la escuela, vemos como se derrochan grandes cantidades de agua limpiando las veredas, en muchos casos en lugar de limpiarlas, las riegan, en otros usan el chorro de agua que sale de la manguera como escoba, parece que fuera una tradición de nuestros amigos los encargados, el estar largos ratos por la mañanas gastando el agua de todos.
Esto de derrochar el agua, es parecido a la actitud de las personas que arrojan basura en la calle, no importan los demás, sino la conveniencia de uno mismo.
Tal vez podamos tomar el ejemplo de otras provincias en donde es raro que la gente limpie la vereda con una manguera, al menos todos los días. En Mendoza "la limpia", las personas tienen brillantes sus veredas con un lampazo y unas gotas de querosene, tal vez una vez a la semana se limpian con agua y no de una manguera, ya que como el agua escasea se sabe que hay que cuidarla. A esto se le suman multas por derrocharla.
Esperemos que a alguien le interese el tema y pueda hacer algo.